Pasar Hambre y Dejar De Lado El Placer No Sirve

Tras más de un siglo de dietas presenciamos una epidemia de obesidad, sobrepeso y cinturas "gordas". Frente a ello, lo recurrente es "hambrear" a la gente con dietas muy bajas en calorías, poco placenteras y nada sostenibles en el tiempo.

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Por Que Las Dietas No Funcionan

El paradigma actual para el tratamiento de la obesidad siguen siendo las dietas de hambre. Aun así, siguiendo dietas restrictivas (de muy pocas calorías), estamos frente a una epidemia de obesidad creciente, que es hasta el momento imparable. Es evidente que lo estamos haciendo mal. Las dietas no funcionan porque es imposible vivir con escasez de nutrientes por largo tiempo. Las dietas no funcionan porque la propuesta que ofrecen es como casi (casi) estar comiendo en un campo de concentración.

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Dietas ¿Son tan “milagrosas” como prometen?

La dieta de la luna, la del pomelo, la de los 7 días… ¿Son tan “milagrosas” como prometen? Damos una mirada especializada en el tema, para saber cuáles son buenas y cuáles riesgosas.

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Los Riesgos de las Dietas Extremas

"Las dietas que prohíben, las que proponen abstinencia, las que eliminan grupos enteros de alimentos imprescindibles para la vida, como los hidratos, son las que sólo generan la reacción del organismo tanto neuroendocrina como emocional ...

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Claves Para Comer Sin Culpa

“Los humanos tenemos una preferencia innata al dulce. Algo parecido sucede con las harinas, nadie puede vivir toda la vida sin hidratos de carbono. Prohibir no sirve de nada porque esas ganas reprimidas van a triunfar en algún momento y vamos a terminar consumiendo muchas más calorías que las que hubiéramos ingerido si nos dábamos ese gusto”

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¿Por Qué Hay Que Empezar En Marzo?

Una alimentación saludable que nos permita tener un cuerpo sano y cómodo, debería ser un “continuado”. Por eso, la médica nutricionista Mónica Katz propone trabajar en la instalación de pequeños cambios sostenidos en el tiempo que no nos lleven a tener que “empezar” una dieta, sino a “seguir cuidándonos”.

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¿Por qué las dietas murieron y el éxito de bajar de peso es no prohibirse? Hoy presenciamos una epidemia de obesidad, sobrepeso, exceso en el consumo de grasas y sedentarismo. Frente a esto lo frecuente es “Dietas de Hambre” muy bajas en calorías, restrictivas y muy poco sostenibles, lo que lleva al fracaso y a más obesidad.

Hemos vivido toda nuestra vida realizando dietas en las que, para bajar de peso, teníamos que cerrar la boca y posponer el consumo de lo rico y tentador para cuando llegáramos al peso deseado. Ese día, cuando lográbamos la meta, nos comíamos todo y de nuevo volver a empezar.

Las dietas de hambre, las dietas tal como las conocemos, fracasaron. La idea de que, para perder peso, hay que prohibirse (permitiéndose sólo un día), no va más. ¿Quién puede creer que, para estar flacos, tenemos que estar toda la vida sin darnos el gusto de disfrutar lo rico? ¿Quién puede sostener una dieta a largo plazo? Hoy asistimos a una epidemia de obesidad, caracterizada por la presencia de grasa abdominal y el sedentarismo de la población, aumentando de tal manera los riesgos de Diabetes tipo II y enfermedad cardiovascular.

¿Cuál es la forma de lograr un peso cómodo y sostenerlo a largo plazo? “El cambio de hábitos”. Lograr comer lo más saludable posible, pero incluyendo lo rico, esa dosis de placer que el ser humano necesita diariamente. Y, para lograr un cuerpo cómodo, regular la porción. Mi alimento preferido tiene que estar todos los días en una porción justa: “Como sólo uno, mañana hay de nuevo y no es la última cena”.

Existe una forma de lograr un peso saludable sin caer en restricciones excesivas: un tratamiento donde no hay prohibidos o permitidos, ni alimentos buenos o malos, sino que “hay porciones”. Donde lo importante es moverse cada vez más, promoviendo la acción respecto de actividades que nos causen placer. Donde aprendemos a comer por hambre real y no emocional (si no tengo hambre y quiero estar cada vez mejor, ¿qué hago metiendo comida en mi boca?). Donde pueda comer lo que me gusta y saber que no es la última vez.

El Objetivo es comer cada vez mejor, y no -contrariamente a lo que se visualiza como tal- bajar de peso. Porque comiendo sano, rico y moderadamente, siendo activos y regulando las emociones sin comida, el cambio de peso viene solo. La idea es alcanzar un cuerpo cómodo, no el “ideal” ni el que te muestran las revistas. Un peso que se pueda sostener a largo plazo, concientizándonos respecto de que todos venimos en diferentes envases.

 

Germán Corvini